El Día Mundial de la Alimentación se celebra el 16 de octubre de cada año desde 1979 para conmemorar la fundación de la FAO, ocurrida en 1945.

El organismo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destacó que el tema del día es un llamado a la acción, a favor de una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor, sin dejar a nadie atrás.

Además, explicó que las perturbaciones climáticas, los conflictos y la pandemia por la Covid-19 alteraron la vida y los medios de subsistencia de millones de personas el año pasado.

 

En este sentido el Programa Alimentario Mundial (PAM) de la ONU también alerto acerca de la situación, afirmando que la crisis climática alimenta la crisis alimentaria con un crecimiento exponencial del hambre en el mundo , lo que lleva a una situación  sin precedentes.

 

Las estimaciones de las Naciones Unidas indican que un aumento de 2 grados centígrados en la temperatura promedio global, respecto de los niveles preindustriales, llevará a otros 189 millones de personas a luchar contra el hambre.

 

El PAM subraya que las comunidades vulnerables, cuya gran mayoría depende de la agricultura, la pesca y la crianza de animales, y que son las que menos contribuyen a la crisis climática, seguirán sufriendo la mayor parte de los daños causados por los eventos climáticos extremos, con medios limitados para afrontar la crisis.
Debido a ello, alertó sobre la urgente necesidad de invertir en sistemas de alerta precoz y programas de adaptación y resiliencia al clima para evitar esta inminente catástrofe humanitaria.

 

Por su parte el director general de la agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura, Qu Dongyu, recordó que la jornada mundial de la Alimentación se celebra en un momento en que “los desafíos planteados por el hambre mundial, la crisis climática y la pandemia siguen siendo formidables, pero se registra un nuevo impulso y nuevas energías en el compromiso para transformar los sistemas agroalimentarios y hacerlos más aptos para afrontar la situación de hoy”.
Pese a las dificultades causadas por la pandemia, el director de la FAO precisó que “en el último año adquirimos también resiliencia y fuerza.

 

En el mundo se siguió trabajando contra toda previsión para asegurarnos que tengamos comida”. Antes de la pandemia cientos de millones de personas en todo el mundo sufrían hambre, indicó la FAO, y este número aumentó en el último año, llegando a un total de 811 millones.

 

Más de tres mil millones de personas, casi el 40 por ciento de la población del planeta, no pueden permitirse una dieta saludable, necesitamos cambiar la forma en que producimos y consumimos los alimentos y crear sistemas alimentarios más resilientes, inclusivos y robustos que marquen una diferencia, apuntó la FAO.

 

El mensaje de Francisco

El papa Francisco, envió un mensaje a la FAO, donde dijo que “la lucha contra el hambre exige superar la fría lógica del mercado, centrada ávidamente en el mero beneficio económico y en la reducción de la alimentación a una mercadería como tantas, y reforzar la lógica de la solidaridad”.
El Papa subrayó “la necesidad de una acción mancomunada para que todos tengan acceso a dietas que garanticen la máxima sostenibilidad medioambiental y además sean adecuadas y a un precio accesible”.

 

“Vencer el hambre de una vez por todas. Esto es impostergable para acelerar la recuperación post-pandémica, combatir la inseguridad alimentaria y avanzar hacia el logro de todos los Objetivos de la Agenda 2030” aseguró el Papa.