En un debate organizado por el Consejo de las Américas y el IICA, con sede en Costa Rica, expertos coincidieron en que la revolución digital es una oportunidad para el desarrollo de las zonas rurales de Latinoamérica y el Caribe y para los sistemas alimentarios de la región.

De foro participaron representantes del sector privado del continente, ministros de Agricultura, y otros expertos como el premio nobel de Economía 2019, Michael Kremer.

Manuel Otero, director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) afirmó que se deben crear las bases para una nueva ruralidad “que enamore especialmente a jóvenes y mujeres, de manera que vean a las zonas rurales como lo que realmente son: áreas de oportunidades. Tenemos que recuperar el terreno perdido y demostrar que lo rural es estratégico para el desarrollo de nuestros países”.

Por su parte, Kremer, premio nobel y reconocido por sus estudios orientados a aliviar la pobreza y por ser promotor de la digitalización de la agricultura como una herramienta central para mejorar la calidad de vida de las poblaciones rurales, destacó el potencial de la extensión rural digital y sus efectos sobre la productividad y los ingresos de los pequeños agricultores.

La tecnología digital debe jugar un rol primordial para transformar los sistemas agroalimentarios y deber ser también un factor que favorezca el arraigo en el campo, especialmente de los jóvenes.

En este sentido, el foro coincidió en la necesidad de que los Gobiernos impulsen políticas públicas que faciliten el acceso a la tecnología en zonas rurales y que ayuden a cerrar la brecha digital que afecta a los países de Latinoamérica y el Caribe.

El debate estuvo enmarcado en una serie de actividades previas a la Cumbre de Sistemas Alimentarios convocada por la ONU que se llevara a cabo en septiembre próximo. El énfasis está puesto en que los agricultores y las comunidades rurales tengan un lugar protagónico en la discusión sobre el futuro de los sistemas agroalimentarios.

El mensaje que se llevara a la cumbre tiene que ver con visibilizar la importancia que tiene la región para la seguridad alimentaria global, así como los retos, problemas y vulnerabilidades que enfrenta.

 

CUMBRE ALIMENTARIA DE LA ONU

“Queremos ser los garantes de la seguridad alimentaria y nutricional a nivel mundial y de la sostenibilidad ambiental. Es una aspiración legítima. La consigna es que la unión hace la fuerza y nuestro orgullo es haber podido sintetizar en 16 mensajes lo que nuestros países quieren”, expresó Otero añadiendo además que a pesar de ser una región tan heterogénea, Latinoamérica y el Caribe pudo consensuar una posición clara que pretende dar visibilidad a los retos y problemas del sector agropecuario de la región, pero también resaltar su importancia a nivel global…

Entre los mensajes que la región llevará a la cumbre se encuentra la necesidad de producir alimentos sanos en comunidades rurales también sanas; que los productores agropecuarios son el eslabón imprescindible para la transformación de los sistemas agroalimentarios, y que la ciencia y la tecnología juegan un papel fundamental para el desarrollo de políticas públicas en el sector.

También se destaca a la agricultura como una actividad fundamental para erradicar la pobreza, impulsar el desarrollo rural y el rol fundamental del continente para la protección del ambiente.

Además, destacan que la transformación de los sistemas alimentarios globales debe ser equilibrada y tomar en cuenta la capacidad de aumentar la producción y variedad de alimentos, sanidad e inocuidad, diversidad y calidad nutricional, así como sostenibilidad ambiental, económica y social.

La región planteará una atención especial para el Caribe, una zona dependiente de las importaciones de alimentos y afectada frecuentemente por desastres naturales y el cambio climático, algo similar que Centroamérica, afectada por la inseguridad alimentaria y los desastres naturales.